UNA ARQUITECTURA FRÁGIL

Candelaria Oliden
Curaduría: César Núñez
Del 30 de Abril al 29 de Junio 2026

Lorena Del Pilar Art se complace en anunciar la apertura de la próxima muestra del año 2026.

“Una Arquitectura Frágil” de la artista Candelaria Oliden, con curaduría de César Núñez.

La muestra puede visitarse de lunes a viernes de 13 a 19 hs.
Fechas de la Muestra: 30/04/2026 al xx/xx/2026

TEXTO CURATORIAL:

Vivimos convencidos de que la mente es un instrumento claro, una superficie ordenada que responde a nuestra voluntad. Sin embargo, las ideas no siempre obedecen. Aparecen, insisten, se superponen. Algunas abren regiones internas cuya profundidad no podemos calcular. Otras regresan como si probaran la resistencia de aquello que creemos firme.

En la obra de Candelaria Oliden no se representa esa inestabilidad. Sino que funciona como un espacio donde la conciencia es llevada hasta su propio borde. No el borde del escándalo ni del exceso, sino el punto exacto en que la razón descubre que su continuidad depende de un ejercicio constante.

Lo que está en juego no es la acción sino su posibilidad. Existe un instante casi imperceptible en el que el pensamiento roza aquello que podría alterar el equilibrio. Ese instante no produce ruido. Produce intensidad. Allí se revela que la cordura no es una condición natural, sino una construcción sostenida en silencio.

En este desplazamiento la identidad pierde rigidez. Se vuelve permeable, capaz de desplazarse hacia la mirada ajena, como si la conciencia no fuera una propiedad fija sino un campo susceptible de intercambio. Esa apertura contiene una pregunta radical: si el límite entre uno mismo y el pensamiento es inestable, ¿qué sostiene la idea de un yo coherente?

Lo verdaderamente inquietante no es cruzar el límite, sino saber que siempre está disponible. Cada instante implica una elección silenciosa. Pensar algo no equivale a realizarlo, pero tampoco es inocuo. El pensamiento tiene peso. Tiene dirección. Tiene potencia.

En una época atravesada por la saturación de estímulos y por una soledad que persiste incluso en la cercanía física, esta tensión adquiere otra densidad. Se puede compartir el espacio sin compartir la interioridad. Se puede hablar sin exponer lo que verdaderamente se agita por dentro. Lo más intenso de la experiencia permanece resguardado en una zona que no busca testigos. La pintura, entonces, no ofrece respuestas ni alivio. Sostiene la intemperie. Obliga a desacelerar la mirada hasta que la superficie comienza a mostrar su inestabilidad. No hay dramatización ni gesto espectacular. Hay una concentración que incomoda.

En ese punto la obra de Oliden no afirma ni resuelve. Permanece. Como si el límite no fuese una línea a cruzar, sino una condición constante de la conciencia. Como si la estabilidad no fuera algo que se alcanza, sino algo que se negocia en silencio, una y otra vez, frente a una profundidad que nunca termina de cerrarse.

Los esperamos en Lorena del Pilar Art. Galerías Larreta – San Martín 954, Florida 971 – Local 31, CABA

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